15 de juny del 2013

Una missió de la Congregació de L'immaculat Cor de Maria a Navarcles i voltants (10-1862)

Revista católica, octubre de 1862, n.16, pàgines 276-77.

A la secció "Misiones españolas" s'inclou una carta:

"Carta que el R. D. Hilario Brossosa dirige al R. D. José Xifré, superior general de la Congregación del Inmaculado Corazón de María.
[...].
La misión de Orta [Horta d'Avinyó] concluyó el domingo de Carnaval, y el miércoles de Ceniza empezamos en Navarcles. En esta misión no observé cosa extraordinaria; pero en cambio fue una de aquellas que empiezan bien, siguen bien, y concluyen bien. En prueba de que no se dió sin mucho fruto esta misión, bastaría decirle que, contando solo algunas mil trescientas almas de comunión esta parroquia, se recibieron en la mesa eucarística, en los diez y nueve días que estuvimos en ella, dos mil trescientas personas. Su espacioso templo se nos llenaba todos los dias, y en algunos festivos fue preciso predicar en la plaza.
Dimos ejercicios á los jóvenes, quienes nos edificaron mucho por su puntualidad, modestia, atención y crecido número, así de muchachos como de muchachas. Y aquí no puedo dejar de manifestarle cuan agradecidos quedamos á la generosidad de los dueños y encargados de las dos fábricas, quienes, á una simple insinuación, gustosamente se prestaron á parar el trabajo á hora oportuna, para que los trabajadores pudieran asistir á los ejercicios de la santa misión. Se aprovecharon también mucho un grande número de obreros del puente que se levantaba entonces sobre el Llobregat, secundando su buena voluntad, aun con algún sacrificio, uno de sus empresarios.
La conclusión de esla misión fue del todo satisfactoria. Se esmeraron en adornar muy bien las calles por donde habia de pasar la procesión, y el número de antorchas que acompañaban el Sacramento era tan considerable, que tal vez no lo he visto en otra misión.
No hay para que decir que fue muy concurrida la bendición de los infantes. Mil cuarenta almas, después de ella, pasaron á hacer de sí la ofrenda á la Virgen.
Hemos llegado á la última, la de San Fructuoso, que empezó el 25 de marzo, [...]. Asistian ya muchos á la fución de la mañana; y por la tarde engrosaban el auditorio algunas parroquias vecinas, sobre todo la de Navarcles, cuyo señor Párroco, acompañado muchas veces de sus coadjutores, llegaba todos los dias al frente de una división considerable, entonando el cántico O María, hasta las puertas de la Iglesia. Y aquí no puedo pasar por alto el consuelo y satisfacción que experimentaría este celoso Párroco en alguno de los días festivos que, seguido de más de ochocientas personas contadas, volvía de la santa misión entonando todos el referido cántico, se dirigían á su iglesia parroquial, hacían allá la visita al santísimo Sacramento, y concluían cantando el acto de contrición en la forma que habían aprendido durante la misión de esta villa.
[...]."