A la secció "Regionales":
"Dice nuestro colega manresano La
Montaña, hablando de la nueva huelga
ocurrida en la fábrica de Asols, en Navarcles:
«Desde la pasada huelga, cuyo fin fué sumamente
lisonjero para el fabricante y los trabajadores,
ha venido sucediéndose un continuo
malestar, que ha dado ya sus gravísimos frutos
en la mañana de ayer y que seguramente los
proporcionará mayores, si las autoridades no
procuran arreglar convenientemente este fatal
estado que, á no evitarse, nos hará lamentar
grandes males y funestos conflictos.
Una vez sofocada la huelga anterior, según
los informes que en este momento tomamos, fué roto por el dueño de la fábrica el acuerdo por el cual se había puesto fin á la misma, porque al abrirse de nuevo la fábrica, el dueño de ella empezó por despachar paulatinamente á
los huelguistas, hasta que estos, viendo que tan mal se cumplía dicho acuerdo, presentaron al fabricante la lista de todos los asociados que
éste quería despedir y, dando los obreros una
prueba leal y digna de compañerismo, se declararon en huelga, siguiendo de este modo la misma suerte de los obreros ya despachados.
En tal estado las cosas los obreros huelguistas, junto con todos los habitantes de Navarcles
y los trabajadores de las demás fábricas,
cuyas simpatías se han conquistada por la cordura que en todos sus actos han desplegado, se
contentaron con hacer pacíficas demostraciones de reprobación contra los obreros (esquirols) que continuaban trabajando.
A 160 asciende el número de huelguistas, número
bastante enorme para que ninguna sociedad
obrera sea capaz de atender á las más perentorias necesidades de todos y, sin embargo,
estos obreros han continuado la huelga á pesar
de las amenazas de la desesperación y la miseria.
Si la paciencia de los huelguistas fué tan grande
que jamás incurrieron en ninguna extralimitación,
no así la de los esquirols quienes en
la noche dé anteayer, desde las ventanas de la
fábrica en que trabajan dispararon contra el pueblo y los huelguistas varios tiros de fusil,
que si bien no produjeron ninguna desgracia
personal, sirvieron no obstante de poderoso incentivo para excitar la indignación de los huelguistas
y del pueblo entero de Navarcles.
Ante este hecho indigno y criminal, provocativo
hasta la evidencia, los obreros huelguistas se concentraron continuando su pacífica manifestación, retirándose más tarde á sus respectivas
casas.
Ayer, no obstante, á las cinco y media de la mañana, cuando los obreros de las demás fábricas estaban trabajando y solamente algunos
campesinos formaban pocos grupos al derredor
de la fábrica del señor Asols, al pasar dos obreros
esquirols y al ser algún tanto increpados
por éstos, dispararon contra el grupo dos tiros á quema ropa, resultando herido uno de los
campesinos.
Inmediatamente corrió la noticia por todo el
pueblo, produciendo una conmoción general,
ante la cual las autoridades se han visto en la
necesidad de tomar cartas en el asunto, y la
guardia civil, procediendo en primer lugar á la
captura de los dos esquirols que dispararon
contra el grupo, se ha constituido en guardia
permanente para evitar algún nuevo conflicto.
Hasta aquí llegan las noticias que hemos obtenido y que pronto rectificaremos si en alguna
inexactitud incurrimos.»
¿Qué apostamos á que también se echa
la culpa, de estos hechos á los huelguistas? Poique ya es costumbre hacerles
servir de cabrón expiatorio cargándoles
todos los pecados de la burguesía.
Que no son pocos."