Solidaridad nacional, 1 d'abril de 1959, pàgina 8.
A la secció "Noticias de Cataluña":
"Navarcles con brillantes actos el XIX Homenage a la Vejez
MANRESA, (Crónica de nuestro corresponsal J.A.L.)
Ininterrumpidamente y desde 1941, la vecina población de Navarcles viene celebrando el anual Homenaje a la Vejez cuya XIX edición se celebró el Lunes de Pascua con todo esplendor y brillantez. A las diez y media de la mañana y en la Plaza de la Victoria de dicha villa se concentraron los ciento dos ancianos nativos que sobrepasan los setenta años de edad, acompañados por jóvenes madrinas tocadas con la acostumbrada mantilla blanca. Seguidamente se formó el cortejo que iniciaban los alumnos de los colegios locales y seguían los ancianos y madrinas, banda de música y finalmente la presidencia formada por autoridades y Patronato Local de la Vejez. Las calles Cataluña y Ancha, por donde discurrió la larga comitiva para dirigirse a la iglesia de Santa María, presentaban un vistoso aspecto, con aceras y balcones engalanados, congregándose en aquellos lugares la casi totalidad del vecindario que saludaban con simpatía y emoción el paso de los ancianos. En el citado templo se efectuó seguidamente una solemne Misa, oficiada por el señor cura párroco reverendo don José Iglesias Franche, Pbro., y una vez concluida la misma, la comitiva volvió nuevamente a la citada Plaza de la Victoria, donde, en un estrado, al efecto levantado, junto a la fachada del Ayuntamiento, se situaron las autoridades asistentes y los ancianos y madrinas dispuestas frente al mismo. Fué el alcalde local, señor Gusart Bosch, el que abrió el acto con un breve parlamento y seguidamente el secretario del Ayuntamiento, señor Díaz, dió lectura a la memoria, siendo el representante de la Dirección General de la Caja de Pensiones para la Vejez y el Ahorro, don Alfredo Guilera, el que pronunció el discurso de Proclamación de la Ancianidad, significando y apreciando en todo su valor el cariño y entusiasmo de Navarcles por sus ancianos, como lo prueba los XIX homenajes ya celebrados. Todos los oradores fueron sentidamente aplaudidos y seguidamente diversos alumnos de las escuelas nacionales recitaron poesías alusivas, interpretando los coros locales las típicas «Caramelles».
El acto fué cerrado por el reverendo cura párroco exaltando el valor de la vejez y reflejando que es un anciano de setenta y siete años, Juan XXIII, el que rige los destinos de la Iglesia. Seguidamente se efectuó la entrega de libretas y lotes de comestibles a los ancianos y obsequios a las madrinas, interpretándose una audición de sardanas a cargo de «La Principal de Bages»."