Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris El Siglo Médico. Mostrar tots els missatges
Es mostren els missatges amb l'etiqueta de comentaris El Siglo Médico. Mostrar tots els missatges

27 d’agost del 2026

El Dr. Anicet Gresa tracta una altra malaltia rara (07-10-1922)

El Siglo Médico: boletín de medicina y gaceta médica, Año LXIX, núm.3591, 7 d'octubre de 1922, pàgines 5-6 (545-546).

"UN CASO PROBABLE DE LEISHMANIOSIS EN CATALUÑA
por el
DR. ANICETO GRESA DE MIRAMBELL
Próximamente á fines del mes de Diciembre del año 1920, y á instancias del Sr. Garriga, amigo nuestro y vecino de esta población, tuvimos ocasión de prestar nuestros servicios facultativos á una niña procedente de Suria, y como la serie de síntomas que presentaba no estaban en concordancia con el diagnóstico formulado por otros distinguidos colegas que la habían visitado, aunque muy anteriormente, y, además, no podía decirse netamente fueran patognomónieos de ninguna de las enfermedades corrientes que azotan nuestra comarca ni las limítrofes, al par que una vez algo orientados, instituimos un tratamiento sintomático en armonía con las indicaciones capitales que debían cumplirse, fuimos haciendo un estudio detallado al objeto de fundamentar lo más acertadamente posible un diagnóstico diferencial acrisolado en las observaciones clínicas más que en los trabajos de laboratorio tan difíciles de realizar, y de ellas sacar un fruto rápido en la visita domiciliaria y especialmente en la rural.
Llámase la rererida niña Conchita Serra Garriga, de seis años de edad, natural de San Juan de Vilatorrada, domiciliada actualmente en Navarcles; su padre nada digno de mención padeció, y su madre á pesar de un aborto nada pudimos deducir de él, ya que como fruto de su matrimonio ha tenido y conserva seis hijos en perfecta salud.
En Suria, población que como hemos dicho residían anteriormente, habitaban una casa muy húmeda, y la referida Conchita, juguetona como las demás niñas de su edad, distraía los ratitos de ocio lo propio que sus hermanitos con un perrito faldero que tenia en su casa, al cual acostaba en su cama, cuyo dato citamos, aunque en el primer momento no le diéramos importancia.
La enfermedad actual, según antecedentes que pudimos recoger por sus padres, empezó poniéndose triste, sin ganas de jugar, nada la distraía; al par que avisaban al médico, se percataron que tenía calentura, frecuentes vómitos, alternativas de estreñimiento ó diarrea, se enflaquecía paulatinamente; su piel adquiría un tinte amarillo como sucio, y finalmente, las piernas se edematizaron, por todo lo cual y según referencias que nos proporcionaron, no es raro que alguien pensara en los primeros momentos se trataba de una nefritis, como así ocurrió. Parece que habían transcurrido cerca de dos meses de haber enfermado, cuando se nos llamó para visitar á la referida enfermita [...].
[...].
Navarcles, Diciembre 1921."

El Dr. Gresa de Mirambell i el seu pare tracten una malaltia rara (30-09-1922)

El Siglo Médico: boletín de medicina y gaceta médica, Año LXIX, núm.3590, 30 de setembre de 1922, pàgines 1-3.

"EL BERI-BERI EN CATALUÑA
por los doctores
D. ANTONIO GRESA DE MIRAMBELL
Médico cirujano, ex-interno de la Casa provincial de Caridad, de Barcelona
y
D. SANTIAGO GRESA DE CAMIS
Médico cirujano y farmacéutico militar.

Con motivo de haber publicado en alganos periódicos profesionales el Dr. D. Fidel Fernández la aparición del beri-beri ó pamienritis endémica de Baelz, en la provincia de Granada, nos permitimos dar á conocer un caso raro que tuvimos ocasión de obervar en Navarlees, pueblo rural de la provincia de Barcelona, partido judicial de Manresa, en el que ejercemos la profesión, no pereiguiendo otro objeto al redactar la siguiente nota clínica que patentizar la existencia de dicha enfermedad exótica tan conocida en la India y Ceylan, China y Japón é Islas Filipinas, como rara en la península, corroborando lo referido por dicho distinguido comprofesor.
J. Santamans, de diez y nueve años de edad, soltero, de oficio leñador, desde algunos años estaba sometido á las inclemencias del tiempo, pernoctando por lo común, especialmente en el verano, á la intemperie.
Su alimentación, lo propio que la de todos los individuos de oficio forestal, era por demás exesivamente frugal, estando constituida por arroz, judías, garbanzos, patatas, tociño, sardinas de barril, bacalao, etc., y pan moreno, mezcla de harinas de centeno, maíz, con pequeñísima cantidad de trigo; finalmente la preparación culinaria no podía ser más burda, comiendo casi siempre frío ó recalentado.
No recuerda él, ni sus padres, que durante su infancia haya padecido ninguna enfermedad digna de tenerse en cuenta á excepción del sarampión y algunas anginas tan frecuentes durante la niñez; hace unos tres años tuvo una infección gripal de forma ligera sin complicaciones ni recaída, y finalmente, del interrogatorio y examen sumamente atento se deduce que no ha tenido ninguna enfermedad venérea ni sifilítica.
Próximamente ó mediados de Abril del año 1918 fuimos llamados para visitar al referido enfermo, el cual presentaba la lengua saburral y algo opalina, fiebre que oscilaba entre 37°,5 y 38°,2, quejándose de descomposición de vientre, postración extremada, dolores óseos y articulares, y otros síntomas de infección general, y como todo ello se había iniciado con escalofríos, y eran muy frecuentes en aquella temporada y en nuestra comarca los casos de gripe, por en gran semejanza, nos permitimos aventurar el diagnóstico de infección gripal.
[...].
En resnmen, y teniendo en cuenta cuanto acabamos de exponer, no es extraño que nuestro enfermo, sometido cuando estaba en el monte á una alimentación poco variada y aún algunos días casi exclusiva, con alimentos en malas condiciones de conservación, alterados, y si á esto agregamos que la preparación culinaria no podía ser más defectuosa, recalentando las comidas muchas veces, no nos debe extrañar se presentara el cuadro sindrómico alarmante del beriberi, mejorando rápidamente desde el momento que lo sujetamos al régimen lácteo, tanto respecto á los trastornos cardíacos como á los fenómenos neuríticos.
Navarcles, 1.º de Agosto de 1919."